Desde sus inicios, la Universidad de Magallanes ha sido pionera en la región en la incorporación de tecnologías digitales, posicionándose como una de las primeras instituciones en conectarse a internet y en integrar las tecnologías de información y comunicación en su quehacer académico y administrativo. Hoy, la UMAG continúa adaptándose a los desafíos de la transformación digital, alineando su rol público y su impacto territorial con los objetivos de la Ley de Transformación Digital, avanzando hacia servicios más accesibles, inclusivos y eficientes, y una gestión institucional plenamente electrónica. Y a través de la transformación digital la UMAG entiende que es un pilar fundamental para potenciar a la institución en su proceso de establecer la sostenibilidad como una constante e instalar espacios de modernización. Ello invita a repensar con la intención de mejorar procesos de gestión intencionados en esta nueva etapa que comienza a desarrollarse al amparo del Plan de Sostenibilidad y Modernización Financiera, a través del cual se encara el déficit estructural que históricamente ha afectado a la universidad de zona extrema, estatal y pública. El Vicerrector de Administración y Finanzas de la UMAG, Fredy Cabezas, destaca que “uno de los ejes transversales de este plan es la transformación digital, visionamos llegar a la tramitación electrónica total y expediente digital, permitiendo que los procedimientos internos sean más rápidos, seguros y trazables”. Asimismo, se implementa la automatización y análisis de datos en tiempo real, lo que facilita detectar desviaciones presupuestarias y adoptar decisiones oportunamente. Se actualizarán y potenciarán plataformas de docencia virtual y metodologías híbridas, construyendo puentes flexibles que favorezcan y entreguen nuevas oportunidades de acceso a la formación, alcanzando a más ciudadanos y por irradiación contribuya con nuevos ingresos a la casa de estudios. En coherencia con lo anterior, a través de la puesta en marcha de la unidad de Transformación Digital se articulará gobernanza, normativa, talento, infraestructura y rediseño de servicios, permitiendo en termino de costos una reducción del mismo, minimizando errores, acortar tiempos de compras, mejorar la cobranza y fortalecer el control financiero. Además, el plan prioriza procesos que inciden directamente en la sostenibilidad tales como: Gestión de recursos humanos en digitalización de contratos, evaluaciones de desempeño, control de asistencia, planificación de cargas y gestión de licencias; Cobranza de ingresos con la implementación de un sistema centralizado y automatizado, con apoyo externo especializado desde el segundo semestre de 2025.
Asimismo, en compras y adquisiciones se establece un modelo electrónico con procesos estandarizados, control documental y visibilidad presupuestaria en tiempo real. Para el control presupuestario se contemplan herramientas de inteligencia financiera para pasar de un control ex post a uno preventivo. Para la rendición de proyectos habrá automatización y estandarización para reducir la carga operativa y mejorar la calidad de los registros. Mientras que se capacitará en competencias digitales para asegurar la adopción efectiva de las nuevas plataformas. El ajuste financiero impulsado por la Universidad de Magallanes se concibe como una herramienta para fortalecer su misión pública y su compromiso social, y no como un retroceso en ellos. El plan reconoce que la sostenibilidad institucional va más allá de lo económico, incorporando criterios de equidad en el acceso, pertinencia territorial y retención estudiantil. En ese marco, las medidas de ajuste se han focalizado en la reducción de gastos improductivos, honorarios y unidades deficitarias, resguardando la calidad de la docencia y la investigación. Paralelamente, la UMAG mantiene recursos destinados a becas y al Fondo Solidario, y avanza en la diversificación de ingresos sin mercantilizar su oferta académica.
