Nuestra universidad es un pilar fundamental de la Región de Magallanes, una zona extrema y alejada del resto del país. Esta ubicación genera desafíos y costos que otras instituciones no tienen.
Para asegurar el futuro y la sostenibilidad de nuestra misión educativa, es fundamental abordar la actual presión financiera de la universidad. Los principales motivos son:
Nuestros costos de operación son más altos que los ingresos que recibimos.
El actual sistema de ayuda estatal para universidades no considera los altos costos y particularidades que tenemos por estar en una región tan austral.
Para mantener el funcionamiento, hemos tenido que recurrir a préstamos, lo que ha generado una carga financiera adicional.
Pensando en el bienestar de toda nuestra comunidad, hemos iniciado un plan para fortalecer la organización interna de la UMAG. El objetivo es que nuestra estructura sea más ágil y funcional.
La organización actual genera costos que no se ajustan a las necesidades reales de la universidad. Buscamos una estructura más ágil que nos permita crecer de forma sostenible.
Queremos asegurar que los recursos se distribuyan de forma óptima, para que todas las unidades académicas y administrativas cuenten con el apoyo necesario.
Para que nuestra oferta académica sea de la más alta calidad y responda a las necesidades de la región, estamos evaluándola y fortaleciéndola. El plan busca:
Asegurar que las inversiones se enfoquen en programas que beneficien al mayor número de estudiantes, revisando aquellos con baja matrícula.
Fortalecer e invertir en las carreras con alta demanda que son clave para el desarrollo de la región.
El compromiso es asegurar que la educación y la labor que se realiza esté a la altura de las exigencias sociales y del entorno. Queremos que la universidad siga siendo un referente de excelencia para toda la región.
Buscamos que la calidad de nuestros programas y la labor de la comunidad estén siempre alineadas con las necesidades del entorno.
Es fundamental mejorar indicadores clave como la retención y titulación, ya que esto es vital para la reputación de la institución y para el valor de todos nuestros esfuerzos.
El proceso de acreditación es fundamental para la excelencia de la universidad. La útima evaluación nos dio buenas noticias, pero también nos entregó una hoja de ruta con áreas de mejora urgentes. La reestructuración es nuestra respuesta a esas recomendaciones.
La acreditación destacó la necesidad urgente de diversificar nuestros ingresos y optimizar los costos.